Ver

 Ver

El dolor nos ciega, nos engaña la mirada, vemos sombras y amenazas en cada pasó, nos estrangula el corazón y nos pierde la mente. Ante el dolor escapo, sólo para ir a su encuentro.

Pero la ceguera momentánea, la obscuridad más total me permite ver brillos que antes no estaban, líneas de colores, puntos brillantes en el mapa negro dentro de mi cráneo, ya no necesito trazarlo con plumas de colores metálico.

La obscuridad total nos regala el brillo de las estrellas que no vemos mientras reímos, en la media noche del alma, aparecen puntos brillantes y caminos entre ellos, todos conmigo y cada chat me conecta a un cosmos de estrellas entrelazadas. Siento su amor y su luz brilla en los ojos que miran pa´dentro.

Los puntitos son mi guía para salir, como los antiguos marineros sus luces me indican el camino, para cuando me decida a salir de esta noche, que me oculta; la cama, los tubos, el ruido mecánico y los ojos cerrados de Ca.

Estoy negado y esperanzado, pero no perdido, se donde estoy gracias a ustedes y estoy donde debo estar, a mi pesar, apanicado del resultado, pero ilusionado de poder participarle a Carlos la ruta de salida, para cuando el este listo para regresar a nosotros. Desde mi noche, le platico de las luces que veo a lo lejos, le hablo de ustedes y le dejo referencias para que nos busque, le sugiero que siga las líneas de amor que ustedes han escrito en el cielo de mi alma.

Ahora no tengo más que hacer, sólo me queda ser ese faro en medio de la tormenta, quieto y silencioso tirando rayos de luz para los viajeros, reflejando su luz y nutriéndome de las palabras amigas y de sus silencios.

Sigan brillando.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Honrar

Renacer